jueves, 6 de septiembre de 2012

El dictado del sueño


Se que la casa está llena de personas, pero solamente la busco a ella. La persigo por el patio, por los pasillos interminables de una casa que al parecer conozco. Miro por la ventana del living, voy al baño, vuelvo a la cocina. La búsqueda se mantiene obligadamente, el tumulto de gente hace que mantenga mi mirada puesta en el suelo, y sólo de reojo la vea pasar cada tanto a mi lado, siempre escapándose.
De repente me encuentro enfrente de sus ojos, su nariz, su boca. Yo le miro los ojos, ella mira mis labios. Le miro los suyos, me mira los ojos. Atravesamos los campos del deseo como un momento agradable y tranquilo, como una tormenta en el mar, pero sucediendo en el pecho. Su olor, sé que su olor es el que yo necesito respirar, aunque no lo conozca, lo recuerdo.
La casa quedó vacía, en algún momento el murmullo, que era lo único que quedaba de un bullicio aturdidor al principio, se fue apagando, mientras yo contemplaba su boca. La abracé sin que medie un sólo pensamiento en la acción, porque fue un impulso incontenible, indudable. Mi cuerpo se inundó de una sensación parecida a la alegría, pero mucho mejor que ella, mucho más intensa. Una sensación que no tiene concepto o significado, un misterioso efecto, sin base química ni corporal, que me hizo comprender por qué la buscaba a ella de entre medio de todas las personas.
La besé, porque sólo quedaba sentir su sabor, antes de despertarme.

-Me siento sola, como encerrada dentro del deseo- dijo ella, enojada con su mamá. -Siento que no voy a poder hacer nada de eso que quiero, que voy a terminar haciendo lo mismo que los demás. Yo me acuerdo que antes llegaba a la escuela y me reía con mi compañera de banco. No me enganchaba con grupo, éramos dos, y nos reíamos de todo el mundo. Siento que ahora no puedo, que la gente no lo hace, no lo disfruta-. Se queda callada, mira la lámpara, y me doy cuenta de que en realidad está hablando de otra cosa, porque ella parece darse cuenta también, y eso la descoloca. Se olvidó lo que iba a decir, o más bien se olvidó de por qué estaba hablando sobres estos temas. Su mente divaga innumerables anécdotas, que sin embargo giran alrededor de un punto central: todo está ligado a su cuerpo.
Su cuerpo, está ahora frente a mí, emanando una especie energía o de campo magnético que me mantiene a cierta distancia. Su cuerpo aunque inevitable, es imposible.
-Siento que tengo tres capas- me dice, como si estuviera leyendo mis pensamientos, -la misteriosa, en la que soy, o “me hago” la copada. Después la desinhibida, atrevida, que se manda cualquiera. Y la ultima, que sería esta que en realidad soy, que en ultima instancia, qué se yo qué soy en realidad…- Yo le supongo que es eso que se te reconoce en lo que decís, en lo que captas, o en las cosas en las que pensas, que recortas.
-Todo eso hace al mambo de cada uno, del día a día, y uno por ahí no se pone a pensar en eso, pero es una cosa muy propia- dijo con una voz apretada, sentida por lo que estaba pronunciando. Es como si hubiera llegado a una pausa en su pensamiento, después de media hora, pero en realidad pasaron apenas unos minutos, los necesarios para que se consuma mi cigarrillo. Me abstraje de la situación y de ella por un momento, para recordar lo que le decía en el sueño, pero no encontré nada, y su voz incesante me trajo de nuevo a la situación.
Ella ahora habla sobre un loco que trata de abrir una botella de vino, que se le cae, que se rompe, y que con eso se pone en evidencia la culpa, la no creencia en Dios. Trato de seguirle la corriente, entre la repetición y la novedad, entre lo que en realidad está siempre en el fondo de lo que dice, y lo que trata de contarme como lo que sucede.
Ella estaba sentada en la escalera de su casa, y su mamá le contó que los colores no existían. Fue una revelación, no entendió nada al principio. La llevaron adentro de la casa, y apagaron todas las luces. Le preguntaron por el color del termo, y se le pasó el Todo por enfrente de la mente. Ella lo veía negro, y no azul, como sabía que era. Fue una enseñanza para ella, una verdadera enseñanza.
Existe gente que no es profunda, pero que la pasa bien con el humor, o disfruta de la imaginación, esa de leer algo que en realidad siempre pensó, pero que otro escribió. Su viejo es de ese tipo de personas, que disfrutan de la vida. Lo loco es que exista gente que no tenga ninguna de las dos cosas, piensa desganada, sin saber si quiere a alguien como su padre o como su madre para llevarse a la cama y compartir la vida.
-La genialidad comienza y termina con la droga. Por qué seguir ocultándolo? Los locos pintaron todas esas cosas, levantaron todas esas piedras, hicieron esas construcciones, esos monumentos, porque claro, los faraones, los dioses, o quienes sean, les daban cosas mucho más fuertes que la cocaína o el ácido entendés?- se inquieta bastante, parece maníaca, pero enseguida se frena. -Igual es triste pensarlo así. Somos un cliché de la droga. Lo que realidad a mi me gusta es un pibe de barrio, que le guste ir a pescar y hacer ese tipo de cosas. Aunque siento que en el fondo igual soy copada, porque tomé ácido- dijo ya riéndose sin parar, de sus ilaciones de pensamiento, que no tenían mas coherencia entre sí que el hecho de provenir todas de una misma persona. 
Ella bailaba back street boys, y aunque parezca tonto, lo sentía, y eso era lo importante.
Ella es la vieja mas chota del mundo, pero tiene dos amigos, y es más que suficiente. Ella sabe, o piensa, que van a ser tres viejos chotos que van a vivir mirando el mar, pagando un alquiler de mierda, y de vez en cuando yéndose de viaje a Ibiza.
-Eh así boludo- me dijo -podría existir otra galaxia, otro universo, donde todo esto que pienso y deseo es la realidad misma y nada más-.
Sería bueno acceder a esa realidad, pienso, después de todo, podríamos acceder a la realidad que quisiéramos, si nos pusiéramos de acuerdo, o si pensáramos en común, en algo común, como el ser humano por ejemplo, e hiciéramos algo por él, como seres humanos.
-Escribo cualquier cosa y lo mando- me aclaró, con el celular en la mano, y yo no se si en realidad me estaba enviando un mensaje a mi, que me costaba desinhibir la frontera entre su mundo y mi universo. –No me importa más nada- confesó, simulando estar angustiada por ello con su voz. Pero otra vez se quedó callada y miró la lámpara. Ve formas en la pared, le pesa la cabeza, y se ríe todo el tiempo. Se da cuenta de que habla demasiado, pero que en realidad el tiempo pasa muy lentamente, y que si no fuera por eso no me podría contar todo lo que me cuenta, ni llegar a pensarlo tan detenidamente.
Tal vez sea momento para decirle algo. Pero tal vez nunca vaya a existir un buen momento para decir algo. Tal vez el momento emerja de lo que se dice, como todo, y no al revés. Ella vuelve a contarme sobre su madre, su padre, su novio, su hermana. Pretende que estemos dentro de unos años recordando este momento, nos riamos por ello, y nos abracemos.

                                                                                                                                                 
Escrito por Chespi

martes, 17 de julio de 2012


Solo ideas de un loco en bicicleta


Es la primera vez que escribo algo con la presente y tangible idea que alguien pudiera llegar a leerlo.
Siendo un eterno autodidacta inconcluyente en aprendizajes de algún cierto tipo de conocimiento que todavía no le di la inclinación correspondiente, no sabría definir en que carácter se centra esta escritura, que debe para mi modo de ser solo verse como un simple escrito, poco caherente y sin moraleja al final jaja

Como en un subeybaja voy a tratar de equilibrar inexpresión con entendimiento, sin que quede incluido en un publicidad, o sistema rotulado, nombrado, marcado, ya conocido; nada de esto tiene definición, pero tampoco llega a ser una ley propia, que me obligo siempre a pelear para reír, y que esa mas simple y pura expresión de alma pueda manifestare sin que nada lo reprima.
De esto derivo mis ansias de conocer a pedal lo que antes era solo mental.

Objetivos considerados comunes y cotidianos por comunes y cotidianas personas se me dificulta por completo poder tenerlos en cuanta siquiera como objetivo cercano aparente. Tan irreal, ilógico y poco atractivo e interesante. Estaba por ese único, preciso e irrepetible instante convencido como nunca antes, que no quería vivir pedaleando para llegar al final de la carrera por una pista que no presenta distracción ni goce absoluto de mi parte por querer andarla; solo el echo de correr como búfalos, en un manada al ritmo del mas lento, al asecho del mas vivo-No te quedes atrás que te vas a morir- escuchaba gritar por todos lados. Me escalofriaba todo el creer saberlo.
Voy a marcar el camino y quiero que lo recorran conmigo pensaba agitado por el echo de hacerlo.
Tiempo atrás mi afán atractivo, sumado a la no inhibición habitual producto de eclipses de iris marrones tan comunes como las preguntas de una entrevista camuflada que dos desconocidos intentan disimular la evidente actuación; sin importar el orden de las palabras en ese cuestionamiento, o inclusive aquellos que tratan de decorarla con pseudos dialectos de silabas y acentos elegantes. Sigue siento solo eso, tan común como las preguntas de una primeras cita, horrible!
Esa falta de admiración y respeto absoluto emitidos por un inexpresivo objeto que nunca llega  a ser visto como el objeto en si, táctil, real, sino tan solo como una ley teórica carente de realidad que lo fundamente. Ese afán creo mas que su sonrisa, era lo que podían estimular la mía.
Logró ese eclipse poco habitual en mis ojos, que al tener una orbita poco convencional cada cientos de años se alinea con algún otro par, sacarme agitado de mi tan cómodo silencio al que ya acostumbraba por esos días, percibiendo cada pequeño cambio que cualquiera de mis muy alterados sentidos en frecuencia de traspaso de información pudieran ser activaos a percibir de sobremanera, llevándome a un estado de alerta constante; el mas encantador olor a árboles de montaña me altera a estar pedaleando ahí con ese aire y viento en el alma.
 Es  entonces, saliendo de ese silencio, centrado en sus ojos, fue cuando mas empecé a notar que si de verdad tenes ganas de que algo pierda sentido y se vuelva tan monótono que amenace tu creatividad, intelecto y vida verdadera; repetido tantas tantas veces como puedas, todas ellas igualada en ansias;  vas a querer entender que esas ansias son iguales, la segunda ves tiene un desinteresado porcentaje numérico de disminución de esas supuesta conformidad. Eso comencé a experimentar agobiado.

El viernes de partida, sin podr mirala mas o menso cerca del ultimo avistamiento de nuestro dador de vida sol en el río, dándole a todo lo cercano un matiz naranjatono.
En un lugar tan relevante, tan cerca de la puesta de sol un gran cartel. Las siete cascadas lugar donde el alma se acerca en la naturaleza; me basto con leer esa correlatividad de sonares distintos para dejar de hacerlo, sabiendo en mi que era una publicidad como todo lo que llega a ser por este intento de organización, publicar para consumir. No me atrajo la publicidad, propaganda en si, pero si cumplió el paisaje la imagen perfecta del lugar. Entonces concluyendo en algo del parecer, la publicidad cumplió, ocupo su lugar, el que tenía que ocupar y para lo que estaba echo y pactado.
Acto seguido al pensamiento ocasionado por el estimulo en la imagen del agua cayendo de una plataforma supuestamente tan estables como mis emociones, no camino por el borde bajo ninguna circunstancia, directo al calmante suelo a nivel de mar; un poco extraño, posiblemente el piso húmedo de fácil caida no me dejaba estar apaciguadamente cómodo. Insisto que posiblemente sea eso pero no llego a estar seguro.

Un común y raro deseo de liberar el elevado pico de energía que me posee cada dos o tres actos consecutivos, ninguno de ellos concluyendo, ni tan cerca todavía de hacerlo.
Lo que te quiero explicar es que cada dos ratitos, pequeños instantes, tan corto para vivirlos y tan largos para recordarlo. Gesticulaba movimientos reaccionarios agresivos, imprevistos, como un brazo señalando lejos; hoy de a ratos entiendo son reflejos inconscientes que intentan señalar donde esta la tan lejana estabilidad de perturbaciones. O como una agitación de cabeza de izquierda a derecha para volver a la izquierda con la misma intensidad que recorrió el espacio anterior, tratando de poder desconectar por completo idea inconclusas..
Teniendo una de estas inevitables reacciones, eso fue lo que me paso, peo esta ves señalando un objeto cercano, mi bicicleta a unos siete pasos, -porque siete?- solo me salio, posiblemente signifique algo como también podrían ser solo tres.

Hipnotizados por esas formas cilíndricas perfectas, tanto que es algo parecido a esas curvas o que me ataren de sobremanera en una mujer.
Hice fuerza de un grado cinco en escala incontable con el dedo sobre la cubierta de caucho negro tan poco natural como nosotros en un sistema, intentando deducir el porcentaje de aire, un poco de dióxido de carbono, nitrógeno también, y asta oxigeno capas que la cubierta no dejo soltar ese tiempo e inactividad.
Se cansan de esperarte que la pedalees, no soportan tanta presión solitaria, carente de compañía sobre ella, y se desinflan dejan salir esa espera.
Pero esta ves, a esta no la había abandonado tanto, esa es solo mi visión, pero también puede que ella espero mas de lo que mucha lo hubieran echo. Conciente de ambas posturas, decido; era el momento; de no esperar mas para ninguno.
Una ves mas otro momento me tomo con excesiva sorpresa; pero no llego a dejarme atónito, anonadado, sin reacción.
Es la ocasión presente y lo puedo sentir, y no importa lo que pases lo que pienses. Esta oportunidad de decisión no puedo dejarla pasar, en la cara me sonríe.

La lengua que se suelta en palabras nuevas que aparecen y entran en toda esa parte inconsciente haciéndose presente en creatividad completa.
Andar por nuevos caminos sin tener donde dormir ni que comer, en lo único que debería ocupar mis días, no por como salí en un foto.
Mi cerebro a esa medida presagia frecuencial de energía, a nivel de sinapsis de traspaso e información, a niveles muy elevados fruto de percibir todo tal cual es, y no como estaba acostumbrado a leer,. Mi cuerpo solo reacciona y minconsciente juega en lo real.
Así mi estado primitivo se presenta y eso creo hoy puede estimular tanto la creatividad como el antes nombrado lenguaje .

Después de dar por aprobado el grado de aire en cada cubierta, fui directo al ultimo cajón de lalacena de mi cocina; un cajón de madera,  lleno de herramientas, tuercas, tuercas, tornillos, llaves, taladros, cables; casi un taller mecánico en un practico cajón; esa cantidad de cosas infinitamente esenciales ante una ruptura bicicletal; todas estas cosas fueron patrocinadas por mi viejo.
Nunca creí en eso de la llamada vocación, desde mi punto de vista y definición personal es el enlace, unión, entre un talento, o actividad que te sienta cómodo hacerla, como para poder asi responder a un sistema ya pactado. En definitiva no se si es  que existe eso de la vocación, pero creo el había encontrado justos actuares que lo llevaron a relacionar pasión con salida laboral, pienso que esa idea para mi es difícil tan difícil alcanzarla que ya no significa nada. Por el echo de que en un sistema cerrado, el crecimiento el desorden provoca que la potencia del sistema decaiga, empecé con mi vida un completo desorden.

De nada sirvió esto ya que al abrir el cajón, no se si fue por la, ya que, por lo que; no hay excusa inmediata que pueda relátate , creo sin embargo no estoy seguro como casi siempre, me maravillo de nuevo la cotidianeidad, eso que casi habría perdido sentido por repetirlo tantas veces momentos atra. pero estaba ahi de nuevo cnsentrado en sus ojos. 
Concuerdo que la no dejarte creativar razonamientos, ideas; seguís el parámetro de felicidad solo alcanzado en un sistema cerrado; intento un rato mas a ver si la puedo llevar de la mano.

Así entonces hoy con calma química a todos los miedos, ansiedades e ideas puedo sumergirme en la felicidad cotidiana que el sistema me regala. Ya ni me interesa saber donde queda ese lugar donde mi alma se acerca a lo natural.

Supongo que las ruedas tendrán que aguantar infladas un tiempo mas.  
Que las ideas no sean siempre ideas.

el loco de la bici

lunes, 18 de junio de 2012

Desde el límite




Desde el límite que impone la conciencia, se puede observar una realidad externa. 

Los colores ,la forma de la materia, su movimiento, su estructuración, su tono, y hasta su expresión.

Al observar el pasillo aquel, o esa calle de allá, los autos y las personas, los perros, las casas, los pájaros, ese modo de organización que llamamos realidad, y que se materializa por ejemplo en un barrio, o una ciudad, me pregunto si existirá el mundo interior del que hablan. 

Pero también me pregunto, si realmente existirá ese mundo exterior.

Chespi

martes, 21 de febrero de 2012

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La Bianca era amarilla, sus calles de ripio, las baldosas eran de esas que están hechas con muchas piedritas, las casas todas iguales, simples, con sus techos de tejas naranjas y las paredes ásperas de color crema, los postes de luz eran celestes, el viejo del mercado que contaba chistes verdes que nunca escuche y los perros, los gatos, la gente con sus bolsas, los malos, los buenos, las bicicletas de colores fuertes. Todos se mezclaban en los movimientos de los días y hacían que La Bianca sea amarilla para mi, que era un pibe mas tratando de no aburrirme ante nada.
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M.

lunes, 15 de agosto de 2011

Nueva civilización

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La piedra de la ignorancia
partió el satélite lunar en dos.
Solo el agua y las montañas se alcanzan a ver.
Rebota la luz solar en el agua
y golpea en la retina
de la civilización de las alturas.
Fundamental es en el nuevo acuerdo
usar siempre la verdad.
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