martes, 21 de octubre de 2008

3 2 1 todo termina

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Ahí se viene, todavía no soy nada pero ya presiento que estoy a punto de ser.
La formula es la indicada. Esta vez puede que se trate de nostalgia, aunque también podría ser ese veneno de la soledad o la incomprensión.
La alegría, también suele ser bienvenida en mi existencia. Mi existencia, que no es más que una muestra fáctica de ciertas cuestiones.
Soy popular en la ficción, pero en la realidad pura suelo ser ocultada y en el peor de los casos, disimulada.
En mi se esconde plasmada, la realidad mas sincera y se desarrolla un goce del cual es difícil hablar. No ocurre así con el sublimar.
Demos un paneo general por este denso exterior, así comprenderemos mejor las cosas.

- Bueno si querés me voy, no hay problema –
Dijo el ya con un agudo vacío en el pecho.
- Si andate – todos miraron como cuando se mira algo que se comprende pero no se entiende.
– Que te pensás que sos, desapareces por un año y ahora venís con esa sonrisa que te la borraría de una trompada mira –
- Bueno pero yo pensé que… -
- No pienses nada, date vuelta y andate. No tenés nada que hacer acá – Le ordeno el otro ya habiéndose parado con su vaso en la mano mientras todos ahí a los costados, acorazados con ese silencio de los momentos incómodos.
El se coloco de vuelta su capucha, abrió la puerta y empezó a bajar las escaleras a toda velocidad mientras detrás lo seguía alguno de esos que sienten lastima y se llaman a misión de rescate para consolar a las pobres almas heridas. Ese rescate que es el suyo y esa demostración de compasión que es tan ficticia como el progreso humano.
Salio corriendo por la calle, perdiéndose de aquel farsante perseguidor.
Trato de imaginar algo que lo haga dispersar, como un plan de emergencia.
Pronto surgió la imagen de un Estornino metálico de cola larga perseguido por el proyectil de un cazador furtivo.
Inevitablemente pensó en todo el tiempo que paso desde…
Y en lo que trató de olvidar esa…

¡Ahí estoy! ahora si, la formula es la indicada

¡Ahí voy!

3-2-1 se derrama en el suelo y…


Todo termina.


Es corta la vida de una lágrima, no ocurre así con la estela de su recuerdo.




Por: Martin

2 comentarios:

Belu dijo...

Excepcional. Sinceramente creo que es uno de tus mejores escritos.

las lágrimas...
muestran en el exterior cómo nos vemos en nuestro interior; cuando llueve el alma.
emociones líquidas, encapsuladas en una gota.
fluyen, pasan... y sin embargo no arrastran consigo el recuerdo; lo dejan en algún recoveco del corazón como un estigma...

Como siempre, aca dejo el fragmento que me parece que mejor encierra la esencia del texto:



-"En mi se esconde plasmada, la realidad mas sincera y se desarrolla un goce del cual es difícil hablar."-

Saludos...

PD: tmbien me gustó haberlo leído justo en un día lluvioso.

Ayelen dijo...

3
2
1
...

Quizá se trató de su mejor goce.
No sé por qué me acordé de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Es como si se tratara de una persecución (o evasión?) en el cuerpo más interno. Es un tema bastante raro, no?
Muy bonito...
Curiosidad: qué es un estornino?

Besos