jueves, 28 de mayo de 2009

La guerra de los amantes

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Ahí iban ellos dos, hacia quién sabe donde, peleando en el camino. No es que se quedaran, porque ya estaban ahí, sino que lo hacían, porque querían, y se invitaban a dejarlos ir, a sus fantasmas. Pero no para siempre, lo pensaban.

-Necesito que entre tu drama y mi calma haya un punto para que podamos seguir-. Él siempre fue un habilidoso para tranquilizarla.

-No estoy buscando comprensión, estoy buscando alimento, necesito de tu cuerpo, nada de interpretarme, solo el calor de tu cuerpo-.

Atravesando el frío lago de las penas, no se iban a ahogar, no iban a entrar en shock, se iban a dar, un poco de calor de cuerpo. Que estaban vivos el uno por el otro, y solos.

Había sido realmente hastiante “estar”. Pero no podían dejar de hacerlo, ni hacer otra cosa. Tenían el hábito de lastimarse, y de gozarlo. Volvían recurrentemente al punto intermedio, que no contenía nada, y al estar así necesitaban tirar algo ahí, alguna basura de tacho de plástico roto.

-Vas a mirarme en algún momento?- lista para la guerra, tiraba una primera granada, llena de rencor.

-Estoy tratando de ignorarte- su táctica era muy eficaz, el mejor escudo.

-Me dolió que te hayas ido. Es un poco confuso sabes-

-Esto no es para nada confuso, sé que quisiera estar con vos, lo sé, pero es sólo lo que quisiera- las palabras le retornaban a ella, como ella no las quería, ni las pensaba escuchar.

-Pero no estás!-. Le decía ella con su particular forma de enojar, golpeando las puertas de las alacenas, los platos y vasos. Descargando impotencia, hasta que surgiera nueva palabra.

-Si me voy, vendrías conmigo?- no se dejaba torcer el brazo.

-No sé puede ser. Para qué me querés- él era mejor encrucijador.

-Para que me acompañes, vos?- ataque y contraataque.

-No sé para que iría. Estás enojada?-

-Sí, vos?-

-No sé, puede ser. Siento que no soy nadie ni nada de lo que vos necesitas- no sabía, pero podía ser. Todo podía ser para él.

-Si vos sos nada, que sería yo? Antes fuimos muchas otras cosas, pero ahora que tenemos que ser nosotros, qué hacemos. Quiero dejar de ser nada- como si usara una soga de metal y púa, lo atraía con las preguntas.

-Creeme, es lo mejor que te puede pasar- como si fuera invencible.

-Por qué-

-Es más fácil desaparecer- Él tenía esa obsesión.

-La vida es un problema imposible de resolver- esa era ella, acorde a la situación, en un frenesí, ya había astillado un plato, y tenía un cuchillo en la mano.

-No es para tanto-

-Cómo que no, si no paro de sufrir!-

-Aún así disfrutamos con el dolor- esa era la manera de gozar.  

-Lloramos-

-Gozamos- si, esa era la manera que tenían, él lo sabía.

-Para qué tanto autotormento-

-Porque somos seres humanos, tenemos que tener problemas- resignado a las cosas.

-Tendríamos que recordar que debemos ser un poco más humanos a veces- los reproches no paraban de caer sin paracaídas, sobre la nuca de él.

-Si lo hiciéramos no seríamos lo que somos- tremenda habilidad para evadir tiros a quema ropa.

-Y qué carajo somos- cuanto mas preguntaba, mas lo ahondaba en pensamientos exagerados que no le interesaban.

-Ya te lo dije. Somos nada de todo lo que pudimos haber sido-

-Cuántas cosas que pasaron, y todavía no logro entenderte- ella nunca pudo hacerlo, pero él siquiera quería intentar.

-Todo está en los detalles- ahora usaba armas mas letales, que la dejaban muy herida, a medio camino de cualquier frontera, cualquier punto intermedio.

Ambos, en silencio, se llevan a cuestas, se regalan unos besos de complacencia, se dan un poco de calor de cuerpos solos, un poco de alimento. No son lo que esperaban que fueran, ni para sí, ni para el otro. Son dos mas ahí, buscando punto intermedio, giro alterno, entrada y salida, fronteras, o salida de emergencias para huir.

-Me vas a decir algo?-. Después del goce pactado tácitamente, se regalaban silencio.

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Por Chespi

 

  

5 comentarios:

eMiLiA dijo...

Exactamente. Catarsis, pura catarsis.


Me gustó el texto. Los diálogos siempre me resultan atrayentes.

Un saludo!

Anturayén dijo...

Comprender la imcomprensión... Un primer paso tal vez.
De lo contrario las palabras son cuchillos.


Buenas cosmogonías que hay acá. Un saludo!

RicardO dijo...

excelente. la piel de gallina debajo de mi pullover roto me asombra y hace sonreir.. gracias! muy buen blog

mabel casas dijo...

chespi

esta "guerra de los roces" está muy bien planteada, lográs un manejo del diálogo fluído y a la vez da imagen cada acotación adjunta; al leerlo va dando en esas intimidades internas del que habla, la idea de movimiento y gestos; y lo cíclico
de aquella la delos roces a esta de los amantes, la sociedad ha cambiado, es lo que hay? es el desarrollo de lo perverso que se va contagiando de lo global? es la soledad? es la imposibilidad de concensuar? el maldito individualismo?
vos lo dejás ver, el lector reflexiona
que nos puede sanear? y parar los roces?
jajaj cambiar de pareja!! querer...querer

mis saludos

Xaj dijo...

A veces nos queda poco por regalar.

Saludos man!