sábado, 1 de agosto de 2009

Sexo, amor y muerte... entre tabaco y café


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Otro día cualquiera, emergió del montón, este grupo individuos, para sentarse, en Mendoza y Roca, con olor a café y papas fritas en el pelo, la ropa, las manos.

-Ahh, el olor de la ciudad-. Dice el psicólogo después de saludar a todos. –Pablito venía caminando por Mendoza, re perdido, extraviado parecía-.

-Ese tipo no se como hace para funcionar, siempre tarde a todo-. Y el médico así hace reír.

Un cortado, un agua sin gas, dos gaseosas dietéticas.

-Para Pablo?- pregunta el medico

-Cerveeeza!- dicen al unísono.

Dos ceniceros.

-Aunque no lo creas tiene una lucidez increíble. Pero pasa que con las cosas automáticas, no anda bien, porque las piensa demasiado. Viste que nunca se equivoca? Además, todos sabemos que está perdido en su sublimación, que por lo demás es hermosa-. Aclara el psicólogo.

-Es un loco lindo, se podría decir?-

-Pero claaaro, no jode a nadie! Además no está loco-.

-Vos estas loco eh- acusa el comerciante con su sentido común –con todas esas cosas raras de las que hablas. Qué era lo que me contabas la otra vez? Que decía Lacan sobre el amor-.

-Que es un suicidio- sonríe el psicólogo, revolviendo su café.

-Eso ves!, es una locura-. Terco el comerciante

-Si entendieras a qué se refiere no-.

-Y a qué se refiere-.

-A que uno cuando se enamora sacrifica su propia “personalidad” por decir así fácilmente, para con la otra persona. Se somete a condiciones, se debilita por cumplirlas, resigna sus propios intereses. Lo cual está bien que pase, porque sino fuera así no estaríamos ni aquí hablando. Eso que uno mata es algo que se llama, el “Narcisismo”-.

-Nazisismo?- ya lo miraba con cara de preocupado el comerciante, pensando en qué sabe qué tendencias racistas que tendría la psicología.

-No, Narcisismo- ríe -viene del mito de Narciso, que se enamora de si mismo, y se muere. En el amor, uno se enamora de la imagen de otro, que es en realidad la imagen de uno mismo, y entonces el Narciso en cada uno de nosotros, se muere-.

-Cómo que es la imagen de uno mismo?-.

-Porque se elige a la persona que se ama, por una identificación, con uno mismo-.

-Qué loco-. Y da por terminado el tema el comerciante.

Llega pablo, y no los encuentra, hasta que ve una mano extendida. Ve un signo. Al acercarse y saludar escucha –En el sexo por ejemplo, se experimenta como una suerte de muerte, porque es un ir directo hacia la muerte de nuestros espermatozoides, que quieren vivir, ser un humano mas!. Incluso hay animales que al reproducirse se mueren- Y abre los ojos como una lechuza, -A la mieeeeerrr!-. Exclama, todos ríen.

-Vení sentate Pablito, estamos hablando de morirse cogiendo-.

-Ehh, para tanto?. Que están tomando? Ja ja ja-.

-Ahí está tu cerveza-.

-Cómo sabían que tenia muchas ganas de tomar una cerveza?-.

-Siempre tenés ganas de tomar una cerveza-.

-Che pero siempre se puede coger sin amor, lo que nos salvaría de morirnos-. Dice el médico, que habría quedado ahondado en la cuestión del suicidio amoroso.

-Que hijo de puta sos-. Le dice el comerciante, que es muy religioso.

-Por qué? Es la pura verdad. Nosotros los hombres estamos hechos para coger también, no solo para enamorarnos-.

-Yo nunca me enamoré-. Dice el músico, y por supuesto, todos ríen a carcajadas.

-Díganme si el sexo no es algo magistral. Es como no se qué, que qué se yo-. Y todos lo miran con cara de no saber de qué habla al ingeniero, que se acaba de desatar.

-Vieron? Es eso sobre lo que no se puede “decir”. Eso imposible de explicar, como con la muerte-. Prosigue en su explicación el psicólogo, que está ensalzado.

-Puede ser -dice el medico- pero nada como el buen sexo. Es algo saludable aparte, te ejercita, libera sustancias químicas que relajan-.

-Pero claro- responde enseguida el psicólogo- lo malo es hacerse problema por el tipo de amor que puede haber con la persona con la que se tiene sexo-.

-Y si no hay amor?-. se intriga el músico.

-Pues no hay sexo-. Sentencia la verdad el psicólogo –siempre hay en juego algún tipo de amor, con alguien mas tal vez, no con la persona que te estás cogiendo capaz, aunque sea para con uno mismo, al momento del sexo, y de cualquier tipo eh!-.

-A mi me gusta el oral-. Como sin sonrojarse el músico.

-Nuestro primer amor fue el oral!- aclara siempre el psicólogo, poniéndole nombre a todo lo que se dice y pasa en los otros..

-Pablito parece que nunca pudo dejar el biberón-. Le dice en chiste el comerciante al músico. Todos fuman desaforadamente, y afuera hace calor. Hay mucho bullicio, mas de lo normal. En el televisor del bar, hay un hombre encadenado al mástil de la plaza. El dueño del bar tira el diario sobre la barra y hecha por el aire su bronca -Hay que meterlos presos a todos los locos esos que andan dando vueltas, molestan nomá! Mirá, éstas si son cosas dignas, una marcha pidiendo justicia por el asesinato de…- (un tipo bueno con mala suerte), agarrando nuevamente su diario, se apaga.

-El tipo quiere que le devuelvan su tiempo?-. Pregunta el comerciante, indignado, contagiado del viejo que leía el diario, queriendo ignorar algo que no compartía para nada.

-Es un reclamo justo-. Dice el médico dispuesto a discutir con quien sea.

-Más bien justificado-. Aclara el psicólogo.

-Vos deberías encadenarte a la estatua de San Martín y reclamar amor Pablito-. Ahora el verdugo era el psicólogo, y la víctima de turno, seguía siendo el músico, que sin prestar atención a los comentarios en su contra, relata.

-El otro día una mina me esperó a la salida del teatro donde tocábamos con la banda, me la llevé a casa. Tuvimos tan buen sexo que no lo podía creer. Estaba endemoniada la mina, se movía tan fuerte que la cama se arrastraba, y yo abajo soportando con todas mis fuerzas la batalla, dando pelea, pero hasta ahí nomás. Parecía que se iba a partir al medio la cama! Cuando se me vino abajo casi me muero como si fuera una caníbal se comió mi pedazo de humanidad- alrededor de ellos, varios solitarios, o pares de individuos, sienten algo de asco, pero no pueden evitar querer oír lo que sobre las suciedades de la relación sexual dicen estos tipos ahí sentados.

-Otro café por favor!-.

-Y toda esa agresividad, no me excitaba para nada. Me estaba rindiendo ya, cuando se me vino para atrás y me lambeteó el culo-. Las caras de sus amigos estaban desfiguradas, garabateando unas sonrisas exageradas. Los oídos de los del entorno, estaban conmovidos, y sus mentes, algo perversas. Una mujer de oficina, fuma con ganas, el psicólogo la mira, pensando en el sexo oral.

-No no no, fue increíble, porque ahí me puse como un faro, y la destrocé-.

-Y la cama no se rompió?-.

-Hace un ruido terrible ahora. Pero lo mejor de todo fue cuando terminamos, y acostados en la pobre camita, nos acariciamos un poco, los dos temblábamos, no podíamos meter el pucho en la boca por el temblequeo-.

-Se quedó a dormir?-.

-Sí, y mirá que a mi la mayoría de las veces me dan ganas de que se conviertan en pizza automáticamente las minas. Pero esta vez no sé, era como si mi mano no pudiera dejar de acariciarla, y por cada centímetro que recorría mi dedo se erizaba la piel como una reacción alérgica.

-Eso es amor Rodolfo?- pregunta el ingeniero, y el psicólogo, levantando las cejas –eso es amor creciente. La volviste a ver?-.

-No, tengo miedo de enamorarme-. Risa general.

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Por Chespi

6 comentarios:

Verònica dijo...

je.. esas charlas de la vida... de amor, de sexo y otras yerbas... me encantan, son super disfrutables, como lo es tambien el final del post... que lo pariò.. como nos llegan ciertas personas al cuerpo, al alma, al sexo propio, al cuore... es lindo no tener miedo de enamorarse y entregarse, ir mas allà a ver que pasa..
Me gustò la diferencia que marcaste en cada personaje partiendo de la profesiòn de cada uno de ellos..

Abrazo!

Vero.

Xaj dijo...

Esos amores fugaces que hacen llorar a las camas mas endurecidas de corazòn.

Saludos che!

Cloe dijo...

Huir de lo que puede ser. Conozco esa sensación.

Abrazo

Patchouly dijo...

Emocionante la conversación :D
Y dime... como piensan los arquitectos sobre el tema?? Y los que estudian deporte??
jejeje

BeLén dijo...

Yo hubiese sido una de las del entorno escuchando atentamente, sin dudas. Es que son tan interesantes esas charlas, y mucho más cuando son de hombres y creemos que escuchándolas vamos a poder entender cómo piensan.
Genial que plasmes estas cosas en tu blog, y que también haya ideas interesantes desde el campo de la psicología, que experimentamos todos los días sin detenernos a analizar.

Saludos!

Anónimo dijo...

Guau, esas suciedades del sexo, muy bien transmitidas, entre tipos muy diferentes, y gente alrededor mas diferente todavia.. genial

Besos chespi

Ro