miércoles, 23 de septiembre de 2009

Caminando

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Desde el colectivo se pueden observar todos los caminos que se dibujan por la ciudad. Los hechos a propósito, y los que se hicieron por el sólo andar de las gentes.

Uno se adentra en las ciudades y empieza a recorrerlos, casi sin darse cuenta, al menos conscientemente. Va al almacén, y pasa por la plaza acortando camino por un sendero donde no hay pasto, ahorrando tiempo tal vez, pero mayormente, por la percepción de que ahí hay un camino dispuesto a ser transitado. Si uno anda por las veredas del centro nota que el transito es pesado, y tal vez tenga la necesidad de evitarlo, desviándose por donde andan los mas antiguos, o los mas segregados del centro. Lo que más llaman la atención son esos grandes senderos de piedras en los parques, delimitados en su frontera por varios árboles de la misma especie, perfectamente colocados y alineados. En otoño son el paisaje más solitario de la ciudad, pero necesitan de una persona, o de una pareja, que pasen por ahí, para expresarse.

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-Por esos caminos la gente anda, y se cruza, como anda y se cruza en la vida con las otras personas- piensa Pablo, mientras va en el colectivo rumbo a su casa.

-Qué hacen los caminos, aparte de servir de medio para llegar a algún lado?- sigue reflexionando mientras pasa por una iglesia, ve gente salir, mucha gente, que anda por el camino de Dios, el que lleva directo al cielo, pase lo que pase. A unos veinte metros, hay tres pibes de unos diez a trece años, con escurridores en sus manos, y algunas monedas en el bolsillo. Piensa cruzar a la otra vereda, desviar su camino, pero se anima, y sigue. –Una monedita señor? Pa´ comer- le denuncia el guacho. –Tomá pibe, pero comprá comida eh- lo reta Pablo, que sabe que esos andan por muy otros caminos que los de la iglesia a veces. Esos que llevan directo al abuso de sustancias, y terminan en la muerte sin pena ni gloria. –Los llevará al cielo, a pesar de todo, ese camino?- sigue con la reflexión y va llegando a casa, por el propio camino, despacio, como le gusta recorrerlo, los días grises de otoño, que son especiales para caminar.

Lo espera ella, a quien conociera cuando comenzaba a transitar por la senda de la universidad, el estudio, la carrera, eso que según parece, lleva al hombre a conseguir sus medios, incluso lo haría poseer algún tipo de conocimiento, bajo la forma de una verdad, que editaría su realidad, donde ahora hay caminos que se presentan como enigmas para recorrer.

Ella seguramente ya habría llegado después de su recorrido diario, unas horas antes que él, y estaría repasando lo hecho y por hacer para el día de mañana. También andaba por la senda que él, pero en otra rama. Después de un conjunto de azares, habría terminado yendo a estudiar a esa ciudad, donde fue él, que casi no puede por no conseguir casa. Una pensión fue todo lo que pudo conseguir y costear para iniciarse en su vida universitaria. La misma pensión a la que ella iba a ir a vivir, más premeditadamente que él, pero el mismo lugar al fin de cuentas.

Entra al departamento que ahora, unos años después, alquila, y ella ya tiene la comida casi lista. Lo cierto es que él nunca pensó en encontrarla cuando se iniciaba en esa carrera, en esa ciudad, en ese país, en ese momento de su vida. No buscaba precisamente eso, cuando lo encontró.

-Los caminos, unen azares, y los hacen destinos- pensó mientras la abrazaba y le daba un beso.

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Por Chespi

6 comentarios:

Pawii dijo...

bueno chespi me gusto tu texto tenes mucho talento para escribir =)

en otoño el mejor lugar para inspirarse son las plazas por que son unicas por que son un pasaje directo a la tranquilidad te lo dijo por que la mayoria de mis textos los escribi en una plaza
la mejor convinacion que podes hacer es buena musica (algo de seru, pescado rabioso o algo tranqui) y un buen libro vas a ver que la inspiracion baja sola.

Besos!
Paz y Amor antetodo
Energias positivas para ustedes

Jacqueline dijo...

muy original, me gusto!!
escribis muy bien, te sigo leyendo un beso

Josefina dijo...

"Los caminos, unen azares, y los hacen destinos"

Me gusto, sisisi me gusto =) muchas veces a medida que avanzo en la lectura de algun texto me encanta pensar en que podra terminar, o que es lo que sigue despues de determinada frase, y estaba vez no lo hice me llamo muchisimo la atencion lo excrito que decidi usar mi imaginación (bendita sea) para poder proyectar en mi cabeza esas hermosas imagenes descriptas, por un momento podia oler ese perfume que se siente en las plazas en pleno otoño.

P.D: respecto a mi blog, chespi quiero estudiar psicologia decida mal estoy, pero abogacia me encanta (salvando la materia Historia de las Instituciones Argentinas) asique termino una y empiezo la otra, les cuento un chismecito a ambos "Pawii" es mi hermana ;) jaja. Asique vieron les estoy haciendo difucion.

Energia muchachos y que sea rock!

joss,

Cloe dijo...

Lo bueno de estos caminos es que no sabemos donde nos llevan.

Abrazo

BeLén dijo...

Si supiéramos a donde conducen los caminos que elegimos quizás la vida perdería un poco de su magia, de eso incierto que nos despierta las decisiones.
Muy lindo,
saludos!

Xaj dijo...

Esas minas que te abren las puertas de sus piernas, de esas tan escasas.

Un abrazo,che.