viernes, 11 de septiembre de 2009

Los delirios de Juan... (el globo pinchado)

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-A qué venís acá, después de tanto tiempo- me dice Juan, se siente un poco de lado, pero sabe bien que no está extinguido. –Al menos estás dispuesto a escucharme?- qué vanidoso, como si yo buscara tanto. La verdad es que solamente vengo a tratar de alinear letras.

-Así que estás confundido- me pregunta en una acepción, es mucho alarde para un pretendido simplista. No es que esté confundido, sino que hay muchas cosas que son repiqueteantes e insoportables.

-Ya te dije que todo esto es por culpa de ustedes, que son ciegos por decisión propia- ya lo sé Juan, no me lo repitas más, no es necesario. Lo que pasa es que hay muchos hablando de un supuesto vacío, una supuesta cosa que no tiene nombre, que según dicen, es lo que esta “pre” a todo, y no hay forma de saberlo, no hay forma de darle estatuto a eso que no es sino nada. Las múltiples cosmogonías se van extinguiendo en ese punto, y se hace cada vez más evidente que no hay cómo llegarle.

-Así que ese es el tema. Estás con la maldita pregunta de todos los que tienen tiempo para ponerse a pensar. Ya te he dicho, que esa pregunta no sirve para nada, porque no tiene respuesta- Puede ser Juan, sabés que trato de no ser de los que andan porque sí por ahí. A mí me gusta complicarla antes de averiguar que es muy simple, como andar en bicicleta.

Juan sabe bien que yo le voy a discutir hasta el color de las nubes, con tal de que me diga la verdad. Y aunque él sabe que yo sé, que nada de lo que pueda aseverarme es verdad, sino sólo verosímil, se dispone siempre a contarme su versión.

-Qué ha pasado con tus personajes, que están tan perdidos, entre los laberintos placenteros de las drogas, entre las superficialidades de lo que ustedes llaman realidad. Qué les pasa que no saben más ni como manejar un desencuentro, o un dolor de cabeza sin andarse con boludeces, con evitaciones, rodeos tontos, que los terminan mareando en medio de un living vacío de objetos interesantes. Qué pasa con sus necesidades mas vulgares y bajas, que no pueden renunciarlas a veces cuando es necesario, ni siquiera en pos de un deseo más, no sé, altruista, como los viejos y buenos protagonistas, esos que hacían hazañas macro, enormes, rompiendo cristales de paradigmas, pisando cabezas de utopías, teniendo agarrado de la cola al escapista por excelencia que es el destino para ustedes-.

No sé Juan, supongo que así están las cosas ahora. Igual te digo, que con toda esa malvisión que tenés sobre nuestra realidad, no pretendas hacerme sentir mal, no me quieras hacer pesimista, porque vos sólo tenés noticia de algo, porque me conoces en las letras. No te me quieras hacer el que sabe todo, si nunca has estado en esta realidad.

-Ya te dije que no necesito de ella. Para qué vendarme los ojos, con banalidades, dejá, prefiero vivir entre los universos que dicen, y son, antes de padecer el no tener, o no ser, que los lleva a cometer suicidio o asesinato, incluso sabiendo que pueden también amar. Para mí Hamlet es una comedia, sabés, me gusta, se le arma terrible kilombo por el sólo hecho de no querer sucumbir a la tentación. Qué inútil, no sirve para nada ese tipo, más que para hacer una pregunta mala- El supuesto deseo de no desear, qué mentira Juan.

Es muy grosero, pero tal vez sea más sincero que grosero, o tal vez ser sincero signifique serlo, un hijo de puta, con las ilusiones de los reales. Y yo todavía pretendo hacerlo funcionar con los engranajes de nuestro sistema. De nada sirve, él está siempre donde tiene que estar, en el único lugar donde nadie que viviera quisiera estar. En la maldecida frontera.

-Hacé una cosa, ya que sabes- me supone sabedor -que ustedes son todos unos globos de aire, pincha alguno que esté mojado, y vas a ver cómo, cuando el aire se expande, las gotas de agua forman la capa y se expanden con el aire que sale del encierro. Es de adentro hacia fuera, aunque no lo creas y te empecines en ir de afuera hacia adentro. Porque esa es su condena, pretenden ir hacia adentro, ignorando que el camino es hacia fuera, hacia los más lejanos espacios, muy allá donde tal vez algún día encuentren nueva frontera si van, nuevas ilusiones les vendrán, de finiteces y clausuras de sus supuestos infinitos en dónde creían estar, y alguien desde afuera, tonto, como ustedes, les pinche el globo, pretendiendo ir hacia adentro-.

Qué fantabuloso sos Juan, el universo es un escapista.

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Por Chespi

9 comentarios:

Rosa dijo...

Tu texto me ha llevado a tener que leerlo varias veces y a tener que pensar. Supongo que yo también seré de esas que tiene tiempo para hacerlo y aunque también pertenezco a esa superficialidad que llamamos realidad, en ocasiones también deseo huir de ella hacia esos entre universos de antes de padecer el no tener o el no ser.
De dentro hacia afuera o de afuera hacia adentro? He ahí la cuestión.
Un beso.

Josefina dijo...

Me encuentro escuchado Dios de la Adolescencia, es de Invisible (spinetta), y acompañada de esta lectura le di otro sentido, menos de una semana que los leo y no puedo evitar entrar todos los dias y empezar a leer sus entradas viejas, me encantaron, son un deleite para mis ojos, Gracias!
Me imagino lo que debe ser compartir un mate, un cafe, una birra, un pucho, lo que sea con alguno de ustedes o por que no con ambos, millones de cosas por converzar.

Energia! Placentero Fin de semana!

Que sea rock!

Josefina dijo...

no puedo evitar no decir nada de lo que lei! estuve "chusmeando" lei la primera entrada "desalmado" y se me llenaron un poquito los ojos de lagrimas quien nunca llamo a "esa" persona especial?

marichuy dijo...

El último párrafo me pareció genial. El universo es escapista y nosotros con él. Como dijo la primera comentarista, hacia dentro o hacia fuera, pero siempre intentamos evadir (bueno, casi siempre)

Saludos y mil gracias por tu visita a mi blog

BeLén dijo...

Qué es mejor, si comenzar de adentro hacia afuera o viceversa. Escapistas, siempre, pero buscando el principio y el fin de las cosas como si las razones que obtenemos tuvieran un sólo fundamento válido. El juego de las verosimilitudes, siempre determinante y presente.
Las respuestas están adentro o afuera, según decidamos proyectarlas.
Saludos!

Xaj dijo...

La vida es eso de andar pinchando los globos, antes de que la mochila nos pese por exceso.

Saludos, loco.

M a i t dijo...

Uh, tengo un par de cosas para decir, se juntaron y antes de que se vayan corriendo de mis manitas, las tiro.
En primer lugar, gracias.

Después creo que...eeem, AH! cuando hablo de estar muerta obviamente no estoy hablando literalmente (creo que te diste cuenta). Me refiero a estar muerta en sentimientos, ya que estos mismos, murieron en algún momento (y quizás eso está pasando, mientras caigo...). Y ¿si todo aquello que me importaba tenia vida ahora carece de ella? ¿que paso a ser yo? de ahi el ¿muerta estoy?

Y si, la verdad que no veo a la muerte con lo que uno puede llegar a sufrir sino, más bien, lo veo como algo carente de cualquier sentimiento. Mientras que caerse por un abismo es el paso por algun sentimiento ya sea tristeza, odio,etc o sensacion, dolor.
A lo que voy es que quiero cerrar una etapa. Pero se me hace largo y complicado. Me está frustrando un poco (bastante).
Jajaja pero la termino porque con tanto palabrerio como -odio, dolor y tristeza ya me siento emo.

Por no tan ultimo, ahora me pongo a leer esto. No me preguntes por qué (no porque no sepa, sino porque es complejo) me atrae el nombre Juan. Juan Juan Juan.

Por último, mucha suertirola y que estés bien. Saludos

Mait

M a i t dijo...

Juan si existe, el tema es que nadie lo tiene en cuenta.

Josefina dijo...

Muchisimas Gracias! me encanto el enlance qe me pasaron, pasaste jaja me confundo, no conocia a esa mina me encanto la voz y la manera de tocar la guitarra,
estamos miercoles, no me gusta este dia de la semana y para sumarla mas desgracia a este dia de miercoles, volviendo de la facu me afanaron,
espero que haya sido mas que productivo ese fin de semana, y che! que rosario (?) no esta tan lejos, en cuanto saque el registro me doy una vuelta,