domingo, 20 de diciembre de 2009

Ser humano en el beso

Al azar preguntándonos sobre una cama. Todo cuanto sea alegría. Miles de besos a la madrugada. Tardes omniscientes en medio del tormento. Al azar está hecho el destino de los que tienen el ansia de encontrarle sentido a todo lo que pasa. Ocho casualidades, y ya se tiene un libro escrito al nacer. Dar gracias al padre, a la madre, por un hermano rival. Dar gracias a la vida, por una muerte para el final...
PERO: ¿De qué habla un beso en una plaza?
Es un interrogante que por fuerza podría mover a pensar seria, simple, y apresuradamente en el amor, en la vida, en los paisajes de la ciudad, en las relaciones, en el narcisismo, en las infidelidades y las fidelidades, en la juventud y la vejez que se besa en las plazas, y toda una serie de cosas que pueden fácilmente corresponder al itinerario de una novela recopiladora que se gane algún premio concursado. Pero, ¿pueden todas esas cosas responder? Puede que no, y no solamente por el hecho de ser cosas superficiales, que por cierto lo son, sino por el hecho de corresponder a complejidades demasiado abstraídas de lo que le corresponde, es decir, lo fáctico del beso. La cosa siempre tiene que ser muy simple, fácil, visible, incluso muy estúpida al final de los giros (al menos es una condición que se impone el relator).
Un día, una mujer dijo que cuando nació, junto con ella había nacido algo que se llamaba conciencia, y que no la dejaba hacer algunas cosas. Este es un hecho cotidiano, sobre todo en la privacidad de los consultorios. Ahora bien, eso que nació junto con la mujer, tuvo que haber convivido con otros seres de su especie, con quienes relacionarse, como por algún mandamiento supremo de lo existente, y desde ahí, tenemos un sentido común.
Sucede que cuando esta mujer pronunció aquella confesión enojosa para ella misma, quien la escuchaba resultó ser un tarado, por lo demás demasiado consecuente. Y bien sabía él algunas cosas, que lo llevaron a saber algo simple en última instancia, justamente, eso a lo que alude un beso en una plaza.
Me dijo así: -Un beso en una plaza habla de la muerte-. Y como es de esperar, esto siempre produce un cierto sarcasmo en quienes lo escuchan, porque pareciera ser que los que filosofan en algún sentido siempre tienen que hablar sobre eso, la muerte, como si no hubiera otras cosas en el universo. La cuestión es que su resultado, como sabemos, es algo simple, que resulta de giros muy complicados, y como me advirtió desde el principio, es imposible hablar de la muerte separadamente de la vida y todo lo que implica ella.
Entonces pedí fundamentos, por mi inclinación humana al querer saber.
Dijo saber sobre la forma de vivir y sobrevivir que tiene el ser humano, por medio de su boca, en los momentos más remotos de su existencia, justo cuando nace el más primordial de los deseos, que lleva a aferrarse a la vida a un ser que puede llegar a vivir, comenzar a franquear la muerte de entrada, y para siempre que pueda dar un beso, incluso en una plaza. El simple hecho de que el beso constituya una acción de a dos seres, da la pauta de que todos están en esas condiciones, de querer besar, a la vida por supuesto.
Entonces, ¿no habla del amor?
El amor es una mas, de las excusas que se inventaron para besarse. A la hora de la verdad, lo que importa es el beso, el acto que ejecuta mucho más que lo que un estúpido ideal como el amor puede ofrecer.
Significa mucho más, alude al silencio que representa una boca que besa y no habla, al sabor, al aliento, a la vida, de cada uno de los besantes, porque trae consigo el motivo de esas vidas. Es algo tremendamente decisivo, deja una huella, una marca, en las pobres mentes de los seres humanos. Esa marca es el deseo, y todos lo experimentan, cuando recuerdan un beso, o anhelan besar a alguien, sin estar en presencia de una boca para besar inmediata.
Entonces hube de preguntar si no sería más bien algo aprendido gracias a la cultura en que nacemos. Y no fue así, ya que resultó ser para este tarado consecuente que la cultura le debe su existencia al beso, que inició la vida, y aferró al ser humano a ella, en el momento en que la muerte se presentó como el motivo más importante para besar.
El beso es el acto mismo que inaugura la cultura, que obviamente no es resultado de quién sabe qué ser supremo, a quien según algunos chistosos le salió mal el experimento, o se le infectó con un virus llamado humanidad. Es lo que tiene mas consecuencias en la vida, porque la inicia, la guía, lleva a uno a tomar decisiones en base al beso, a meterse en líos, a confundirse, a desear y a odiar, a extrañar, a llorar, a sentir ganas, a querer reemplazarlo con objetos que simulen ser bocas que besan.
A partir de ahí, todo un lío, la vida, el tormento, los besos en las plazas, en las casas, en los baños, en los andenes de trenes, en los autos, en las esquinas, sobre las camas, en medio de preguntas, silencios y recovecos del sexo, que constituyen la novela del hombre, que es mas esencialmente un ser besante, antes que un ser parlante y razonante.


Por Chespi

10 comentarios:

BeLén dijo...

Al azar está hecho el destino de los que tienen el ansia de encontrarle sentido a todo lo que pasa.

El azar entrecruza los caminos llevando de la mano a los besos, que se explican o no pero se les asigna, siempre, un sentido. De otorgarles un porqué y buscar explicaciones se construyen los momentos especiales que unen a las personas, como leí una vez, colocándolas tan cerca como para imposibilitar que se vean los defectos.
Una reflexión que vale la pena leer. Saludos, Chespi!

Josefina dijo...

"La cosa siempre tiene que ser muy simple, fácil, visible, incluso muy estúpida al final de los giros"

La verdad es que no te imagino besando asi, tal vez por el hecho de no entender la manera en si.
Me encuentro descargando la pelicula GRACIAS! te recomiendo Let Be Him, me dejo pensando la peli, aunque no es basada en un hecho real, lamento informarte.
Por ultimo y duda que me surgio, ¿Por que no te tengo en el msn y a martin si?

Que sea rock, nenes!

Tierras de Georgelott dijo...

conoces la historia de "aquel hombre extraño" ???

me hiciste acordar a eso al final...

http://www.youtube.com/watch?v=7ntj3ImzVWA

te lo dejo acá para q lo escuches por ahí te gusta

abrazo
q pases lindas feistas.

Jacqueline dijo...

... y como me advirtió desde el principio, es imposible hablar de la muerte separadamente de la vida y todo lo que implica ella.

Un texto genial. me dejaste pensando bastantee!

Patchouly dijo...

simplemente genial, emotivo y cn ese pequeño toque que tienen todos tus textos y que te impiden dejar de pensar en ellos a lo largo del día.

Me encanta.

Muchos besos y feliz año!

Josefina dijo...

Bueno, no entiendo solo dos semanas que ninguno escribe y parece que fue hace meses, igual cabe destacar el chsite postumo a toda esta firma simplificando en "Hace del año pasado que no escriben nada", bueno si como les decia multiifacetica (quien les escribe) los extraña mucho, y me encantaria que ambos lean una entrada en particular, por que quiero que me den su opinion.
La entrada es:
http://multiifacetica.blogspot.com/2009/12/hasta-pronto-tengo-tiempo.html

les dejo el enlace es mas facil, si no anda o algo, la entrada se llama Hasta pronro "Tengo Tiempo..."

Que sea rock este 2010, nenes!

P.D: Feliz Año!

Xaj dijo...

Ojalá hubieramos bajado la persiana en el beso y el sexo. Mas felices, creo, seríamos.

Saludos loco!

Jacqueline dijo...

actualiceeen

rappelez--vous dijo...

Qué linda tu entrada. te dejo un saludo

tank girl dijo...

porque en el principio de los tiempos el beso era esa forma esencial de nutrir a otro ser con vida y demostrarle la importancia del sacrificio de la propia para prolongar su significativa presencia en este mundo tan ruin y la antesala del nexo, de los lazos y el amor, de yo compartiendo con vos algo tan valioso y difícil de conseguir cariñosamente porque te quiero vivo y compañero.

el fino hilo entre la vida y la muerte..
el fino hilo entre el amor y la descendencia..