viernes, 29 de julio de 2011

Viaje en la nave madre


Grabacion 110613_001




Se oye una conmoción estruendosa, como si un sonido tradujera a su lenguaje la transformación de una realidad, la crisis estructural, el desajuste y la deformación de los paradigmas. Todo entra en un equilibrio aterrador, agudo, siniestro. Hasta que se produce la explosión.
Una nave madre, con los últimos sobrevivientes humanos está siendo atacada. En cámara lenta. Esta nave está siendo atacada por otras naves, casas alienígenas, que se agrupan en escuadrones rodeando la gigantesca nave humana. Entonces hay un plan de evacuación. Cápsulas con seres humanos en su interior están siendo disparadas por un camino marcado por luces, flechas gigantescas de luz que van cambiando su recorrido con un ritmo que hace emerger notas musicales… progresivamente, de menor a mayor.
El camino se rompe.
Y las naves son atraídas por una vorágine explosiva, que los despide a una galaxia desconocida, llegando por fin a un planeta, en el brazo izquierdo de tal galaxia.
El planeta presenta una armonía irregular. El silencio comienza a desaparecer. Se abre la atmósfera. Comienza el caos, quedamos atrapados por un magnetismo.
De repente, súbitamente, pero en varias etapas, aparece él. Y dice: “Humanos, ustedes no supieron conservar el propósito universal, se adueñaron del mundo basándose en una creencia… Siempre de espaldas a lo natural, a lo universal.
La pena, es la soledad”.


1 comentario:

mabel casas dijo...

de la soledad puede aprenderse mucho...
habrá capacidad humana de empezar a aprender de otro modo...?

pasé a saludar y me gustó leer este posteo, se te extraña
cariños